Alergia a las proteínas de la leche de vaca

Alergia a las proteínas de la leche de vaca

Alergias alimentarias

 

Gordito es multialérgico. La primera alergia que manifestó fue la alergia a las proteínas de la leche de vaca. Después vinieron la alergia al huevo y años más tarde la alergia a los frutos secos.
Es algo con lo que hemos tenido que aprender a vivir. En ocasiones no ha sido fácil. Sobre todo al principio. Recién diagnosticada su alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV para abreviar) nos sentimos muy perdidos.

Vivir con alergias

Recibes el diagnóstico y no sabes muy bien a lo que te enfrentas. Un montón de miedos aparecen y es difícil gestionarlos y controlarlos. ¿Qué puede o no comer? ¿Qué le puede ocurrir si come algo por accidente? ¿Será alérgico toda su vida? ¿Qué haremos a partir de ahora? Estas y muchas otras preguntas aparecen en tu cabeza.
En mi caso el miedo fue lo que más me costó controlar. Miedo a darle algo de comer que le pudiera dañar, miedo a la hora de hacer la compra, miedo a casi todo lo que tuviera que ver con comida y mi hijo.
Ahora, que lo veo desde la distancia y que tengo mucho más conocimiento sobre la alergia que en aquel momento, veo que mi actitud fue exagerada. Pero es lo que hace el desconocimiento.
También es cierto que ahora hay mucha más información sobre alergias que hace años. Desafortunadamente, también son más los casos de alergia que se producen y no es difícil conocer a alguien que padece alguna alergia.
Pero cuando descubrimos la primera alergia de mi hijo a mi alrededor no había ningún otro caso. Era un mundo nuevo para mi y hubo que adaptarse. Nos equivocamos muchas veces, pero logramos encontrar el camino adecuado que llevo a mi hijo a superar su alergia. Aunque también en ese recorrido aparecieron otras como ya os he adelantado. Os iré hablando de todo ello poco a poco, si os interesa.

Cómo descubrimos la alergia a la proteína de la leche de vaca

 

 

Gordito tomaba lactancia materna. Desde el primer día se alimentó exclusivamente de la leche de mi pecho. En su caso no hubo biberón de leche artificial en el hospital ni nunca yo le ofrecí ningún suplemento de otra leche. Tampoco le había ofrecido ningún derivado lácteo cuando empezó la alimentación complementaria. Lo descubrimos cuando ya estaba a punto de cumplir un año.
Un día  le di a probar un postre infantil con queso fresco. Tomó sólo unas pocas cucharadas y justo después empezó a llorar y a gritar. Al levantarlo de su trona comenzó a vomitar, una y otra vez. Se quedó incluso como un poco adormilado. Conseguí que se espabilara y lo estuve vigilando sin dejarlo dormir durante un par de horas. Fue un susto tremendo, creo que la cosa no llegó a más porque lo había vomitado todo. Pasó la tarde un poco penoso pero ya no vomitó ni nada más.
Uno de los mayores sustos de mi vida. Verlo vomitar de aquella manera tan violenta fue duro. Desde que vi su reacción inmediatamente pensé que aquello era una reacción alérgica. Y el mundo se te viene encima en un primer momento.
Su pediatra al contarle el episodio nos mandó un análisis sanguíneo para confirmar la alergia. Dos semanas más tarde teníamos el resultado: era alérgico a las proteínas de la leche de vaca y además con unos valores bastante altos.
Ya era oficial. Teníamos un diagnóstico comprobado. Entonces fue el momento de asumirlo, aprender a convivir con la alergia y buscar el modo de intentar que ella no condicionara su vida ni la nuestra. Había que buscar una solución, un tratamiento, una esperanza.
El camino, os puedo adelantar, no ha sido fácil. Nos hemos encontrado muchos problemas, trabas, incomprensión e incluso tratamientos mal enfocados. Espero que nuestra historia os pueda ayudar si os veis en la misma situación y que no caigáis en los mismos errores que cometimos nosotros.

Mamá y médico

 

Hay quien confunde esta alergia con la intolerancia a la lactosa, pero son dos cosas muy diferentes. También dentro de la APLV podemos encontrar alergias IgE mediadas y alergias no mediadas, incluso algunos casos que son difíciles de clasificar. Es todo un mundo, en el que espero poder arrojaros algo de luz.
Creo que nunca os lo he contado, pero yo estudié Medicina. Era una carrera que me gustaba y que disfruté estudiando, pero luego la vida me llevó por otros derroteros y finalmente no la he ejercido.
Os cuento esto porque gracias a mis estudios he podido documentarme muchísimo sobre las alergias. He leído, buscado e investigado multitud de estudios sobre el tema.
Aquí nunca os voy a dar ni un diagnóstico ni un tratamiento. Ni es mi intención ni estoy cualificada para ello. Cada caso de alergia es único y en cualquier caso siempre debe ser vuestro médico de cabecera, pediatra, digestivo o alergólogo quien os de las pautas necesarias. Lo importante es buscar profesionales actualizados en la materia, lo cual también os adelanto, no siempre es fácil.
Pero sí podéis  confiar en que todo lo que comparta por aquí, además de basado en nuestra experiencia personal, estará contrastado y verificado con estudios médicos. Os ofreceré información veraz y contrastada, apoyo y los medios necesarios para aprender a entender y hacer entender a los demás la situación de vuestros hijos alérgicos.
¿Tienen vuestros hijos algún tipo de alergia? ¿Conocéis a alguien que las padezca?
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