Tanto en el embarazo como durante la lactancia, es de sobra conocido que los alimentos que la mamá ingiere pueden tener incidencia sobre el desarrollo de su bebé, por lo que es fundamental consumir comida nutritiva y sin toxinas.
De esta premisa es normal que surjan muchas dudas del tipo: puedo comer coctel de camaron si estoy embarazada, puedo comer marisco o huevas de pescado.
Sabemos que muchos pescados y mariscos tienen como problema su alto contenido en mercurio, por lo que deben evitarse durante estos periodos por cualquier madre. ¿Pero que sucede con las huevas naturales de pescado? ¿Son seguras? ¿Tienes antojo de huevas de pescado y no sabes si las puedes comer durante el embarazo?
La respuesta es sí, completamente. Y no solo eso, sino que están cargadas de nutrientes y es una elección perfecta para hacer llegar hasta el bebé ácidos grasos Omega 3.
Contenidos
- 1 Pero ¿qué son las huevas?
- 2 Consideraciones antes de consumir huevas estando embarazada
- 3 Huevas de lumpo en el embarazo: ¿son seguras?
- 4 ¿Puedo comer masago durante el embarazo?
- 5 ¿Las embarazadas pueden comer huevas cocidas?
- 6 Beneficios de las huevas de pescado
- 7 Recomendaciones sobre el consumo de huevas durante la lactancia
Pero ¿qué son las huevas?
Los huevos de pescado se conocen también como huevas. Estos huevos son sacados de la membrana ovárica de algunos tipos de peces, como la trucha, el salmón, el arenque o el lumpo.
Aunque las huevas de pescado pueden variar en tamaño y color según la especie de procedencia, todas tienen en común que son ricas en ácidos grasos beneficiosos para el cuerpo humano y en vitaminas. Además, la mayoría son considerados auténticos manjares y pueden llegar a tener precios prohibitivos, como sucede con el caviar, que son huevas de esturión.
Sin embargo, la gran mayoría de huevas que no son caviar pueden encontrarse en supermercados y grandes superficies a precios competitivos.
En los últimos años han tomado fama las huevas del pez volador o Tobiko, muy utilizadas en el sushi de la cocina japonesa. Se trata de unas huevas pequeñas y de color anaranjado que suele ser parte del acompañamiento en makis o piezas de sushi.
Este tipo de huevas no tienen nada especial que haya que tener en consideración, por lo que las huevas Tobiko pueden consumirse en el embarazo o lactancia materna sin ningún riesgo.

Consideraciones antes de consumir huevas estando embarazada
Como ya hemos mencionado los huevos de pescado son seguros para su consumo durante el embarazo o la lactancia, pero siempre y cuando hayan sido cocidos o pasteurizados a fondo. Esto es un detalle importante ya que, de lo contrario, pueden estar contaminados por patógenos alimentarios como la listeria.
Durante el proceso de pasteurización, se eliminan cualquier tipo de riesgo derivado de estos patógenos y bacterias, haciendo a las huevas un producto totalmente seguro para su consumo, aun estando embarazada.
Huevas de lumpo en el embarazo: ¿son seguras?
Las huevas de lumpo son pequeñas, de color brillante (suelen ser negras o rojas), y se comercializan en muchos supermercados como alternativa asequible al caviar. Suelen venir en tarros de cristal o plástico, conservadas en salmuera y listas para consumir.
Durante el embarazo, este tipo de huevas solo deben consumirse si están pasteurizadas, algo que normalmente viene indicado en el envase. La pasteurización es clave para eliminar el riesgo de bacterias como la listeria, especialmente en productos que no van a ser cocinados antes de comer.
Aunque su textura crujiente y sabor salado las hace atractivas como aperitivo o acompañamiento de platos fríos, no se recomienda comerlas crudas si no han sido tratadas térmicamente. Si tienes dudas sobre el tipo de conservación o el proceso por el que han pasado, lo más seguro es evitar su consumo o calentar ligeramente el producto antes de tomarlo, aunque esto altere su textura.
¿Puedo comer masago durante el embarazo?
El masago son las huevas del capelán, un pequeño pez similar al bacalao. Se utilizan con frecuencia en la cocina japonesa, especialmente como decoración o relleno en sushi. Son huevas pequeñas, anaranjadas y ligeramente saladas, similares a las del pez volador (tobiko), aunque suelen ser más económicas y de textura algo más blanda.
Durante el embarazo, el masago solo debe consumirse si ha sido pasteurizado o cocinado, ya que en su estado natural puede estar crudo o simplemente conservado en salmuera, lo cual no elimina riesgos como la listeria. Si estás en un restaurante o compras masago en un supermercado, asegúrate de que ha sido sometido a un tratamiento térmico adecuado o bien que el envase especifique claramente que está pasteurizado.
A diferencia del caviar, que proviene del esturión y suele tener un precio elevado, el masago es más accesible y se encuentra en platos cotidianos de cocina asiática. Sin embargo, desde el punto de vista nutricional, también es una buena fuente de omega 3, proteínas y vitaminas del grupo B, por lo que puede ser una opción saludable si se consume con las debidas precauciones.
Siguiendo estas pautas sí puedes comer masago en el embarazo, pero solo si estás segura de que ha sido pasteurizado o cocinado. En caso de duda, es mejor optar por huevas cocidas en casa o productos específicamente etiquetados como seguros para embarazadas.
¿Las embarazadas pueden comer huevas cocidas?
Sí, las huevas cocidas son seguras para las embarazadas, siempre que hayan sido correctamente cocinadas a temperaturas que eliminen cualquier posible bacteria o parásito. De hecho, consumir huevas de pescado bien cocidas es una forma saludable de aportar proteínas, ácidos grasos omega 3, y otros nutrientes esenciales durante la gestación.
Cuando hablamos de huevas cocidas, nos referimos a aquellas que han sido sometidas a una cocción completa, lo que significa alcanzar al menos 63 °C en su interior durante unos minutos. Esto puede lograrse mediante:
- Hervido: Cocer las huevas en agua hirviendo durante al menos 10 minutos, hasta que estén firmes por fuera y completamente cocidas por dentro.
- Al vapor: Un método suave pero eficaz, siempre que se mantenga el calor constante y se asegure que las huevas no queden crudas por dentro.
- Al horno o a la plancha: Las huevas deben cocinarse hasta que adquieran una textura firme y opaca, sin zonas gelatinosas ni húmedas en el centro.
El principal riesgo de consumir huevas crudas o mal cocinadas durante el embarazo es la posible presencia de bacterias como la Listeria monocytogenes, que puede ser muy peligrosa para el bebé. Por eso es tan importante asegurarse de que las huevas han sido completamente cocinadas o, en el caso de productos envasados, que han sido pasteurizadas.

También es recomendable evitar las huevas conservadas solo en salmuera o en frío si no se indica claramente que han sido pasteurizadas. Aunque muchas de ellas están listas para el consumo, durante el embarazo es mejor optar por aquellas que han sido sometidas a tratamiento térmico.
En resumen, las embarazadas pueden comer huevas cocidas sin problema, siempre que estén bien hechas. Cocinarlas adecuadamente convierte a este alimento en una fuente rica y segura de nutrientes beneficiosos tanto para la madre como para el bebé.
Beneficios de las huevas de pescado
Los huevos de peces son abundantes en nutrientes. Incluyen una gran variedad de vitaminas, minerales y grasas que son valiosos para el desarrollo del bebé. Una ración de 100 gramos contiene 2 gramos de ácidos grasos omega-3, que servirán para un desarrollo adecuado del cerebro y el sistema nervioso del pequeño.
Las huevas también aportan vitaminas y minerales esenciales para la salud, incluidas la vitamina C, vitamina A, vitamina E, tiamina, riboflavina, ácido fólico, vitamina B-12, niacina, ácido pantoténico, fósforo, zinc y selenio.
Comer marisco en el embarazo también tiene muchos de estos beneficios, por sus similitudes con las huevas de pescado.
Recomendaciones sobre el consumo de huevas durante la lactancia
Para reducir al mínimo el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos, durante la lactancia también conviene evitar huevas que únicamente hayan sido tratadas en salmuera, sin haber pasado por una pasteurización.
Incluso después del destete, algunos tipos de huevas aún pueden ser peligrosos cuando se comen crudas, como las del lucio o la perca, pudiendo causar diarrea, mareos, dolor abdominal y anemia si son ingeridos por los seres humanos.
Para esta seguros de mantener una dieta adecuada durante la lactancia, es conveniente seguir las indicaciones del ginecólogo y el pediatra, además de contar con la ayuda de un nutricionista si se considera necesario.
A mí particularmente era uno de mis platos favoritos, aunque los tomaba de forma esporádica. No me gusta el calor, y en verano intento tomar platos fresquitos que es lo que más me apetece. Las huevas y el marisco eran unos de mis favoritos.
En mi caso solía acompañarlas con un poco de ali-oli, o lo que es lo mismo, mayonesa de ajo sin huevo ni leche (por las alergias de mi hijo mayor). También solía tomar mucha fruta y ensaladas.
A veces es bueno hacer caso a lo que te pide el cuerpo y en caso de duda consultar con la doctora o la nutricionista para llevar una dieta equilibrada.
Espero que este post sobre si puedes consumir huevas de pescado estando embarazada te haya resultado útil. Hasta pronto.



