Extraescolares ¿sí o no? Nuestra experiencia

Extraescolares ¿sí o no? Nuestra experiencia

¿Buscamos una actividad extraescolar?

Cuando el curso escolar comienza los padres se ven, en muchas ocasiones, en la tesitura de buscar o no alguna actividad extraescolar para que sus hijos la realicen al terminar su horario lectivo.

Muchas veces es una cuestión fundamental debido al horario de trabajo de los padres. La conciliación laboral y familiar la mayoría de las veces es muy complicada, cuando no imposible. Los padres necesitan encontrar alguna actividad extraescolar para que sus hijos estén ocupados hasta el momento en que salen de trabajar o pueden ocuparse de ellos.

En otras muchas ocasiones los padres llenan la agenda de sus hijos de actividades extraescolares por el deseo de que sus pequeños sean los más preparados y  de que desarrollen al máximo su potencial y talento. Si no lo apuntan  a ninguna actividad tienen la sensación de que se están quedando atrás en la vertiginosa carrera de convertir a nuestros hijos en los mejores, los más listos o los más fuertes.

Muchos padres también piensan que para que “pierdan” la tarde jugando o viendo la tele en casa, es mejor que estén haciendo algo de provecho durante esas horas.

Entonces, ¿son buenas o malas las actividades extraescolares? Bajo mi punto de vista, ni una cosa ni la otra. Las actividades fuera del horario escolar pueden llegar a ser muy enriquecedoras y beneficiosas  para los niños. Pero siempre se deben respetar una serie de premisas. Veámoslas.

El juego, lo más importante.

Los niños no pierden el tiempo jugando. Todo lo contrario, el juego es fundamental para su desarrollo y aprendizaje. Jugar solos en casa, jugar con sus padres y jugar en el parque con otros niños son actividades que todos los niños tendrían que hacer.

A través del juego libre los niños desarrollan su imaginación, la creatividad, aprenden a relacionarse con sus semejantes, desarrollan su personalidad, aprenden a negociar y a resolver conflictos.

La mejor extraescolar para los niños, durante su etapa de educación infantil e incluso durante la educación primaria es el juego. Aún son pequeños y necesitan la presencia cercana de sus padres para su desarrollo. Ir al parque con mamá o papá después del cole es una actividad estupenda que cumple todos los requisitos: la presencia cercana de los progenitores y el juego libre con otros niños.

Por lo que creo que ningún niño debería tener la agenda tan ocupada de actividades que no tengan tiempo libre para jugar y para compartirlo con sus padres.

Igualmente sobrecargar de actividades a los pequeños hace que al final del día éstos lleguen tremendamente cansados, agotados y saturados de información. Si sumamos las horas que pasan en el colegio más las que quizá deban pasar en casa haciendo deberes y las de las actividades extraescolares nos encontramos como resultado que muchos niños tienen una jornada en ocasiones incluso más largas que las de trabajo de algunos adultos. Esto no se debería permitir ni considero que sea saludable.

Además los niños que tienen un horario tan planificado, cronometrado y lleno de actividades dirigidas por los adultos acaban por no saber que hacer con el escaso tiempo de ocio que les queda. No saben jugar ni decidir si alguien no se lo organiza.

Los niños también deben aprender a aburrirse. El aburrimiento es la antesala de la creatividad. ¿Y cómo vamos a favorecer esto si nuestros hijos no tienen ni un segundo libre, ya no para aburrirse, si no tan siquiera para jugar?

Es por ello que creo que en esta etapa de sus vidas el pasar tiempo en familia y el jugar debería ser la prioridad. No olvidemos que son niños y la infancia es para descubrir y jugar sin límites.

 

Las extraescolares pueden ser beneficiosas

Pero puede que el niño esté interesado en realizar alguna actividad fuera del horario del colegio. Si podemos garantizar que éstas no coparan todo su tiempo, las actividades extraescolares pueden ser beneficiosas para nuestros pequeños.

Las extraescolares pueden satisfacer sus inquietudes e intereses  y pueden ayudarlos a mejorar su creatividad y sociabilidad.

Pueden resultar una actividad provechosa siempre que no sustituya horas de convivencia familiar, juego, deberes o descanso.

Creo que además es muy importante respetar las decisiones que al respecto tomen los niños. Debemos ofrecerles las alternativas que consideremos adecuadas pero deben ser ellos los que decidan a cuál  actividad acudir dependiendo de sus gustos y preferencias.

 

Nuestra experiencia

La primera extraescolar a la que fue nuestro hijo fueron unas clases de “Música y movimiento” cuando tenía 3 años. Era únicamente un día a la semana. A él al principio le interesaba, acudía con ganas y me decía que se lo pasaba bien. Pero poco a poco dejó de hacerlo y ya no mostraba interés ni quería ir. No lo obligamos, por supuesto y lo dejamos.

Creo que quizá fue un error, era todavía pequeño. Pero tampoco me arrepiento de haberlo apuntado, probamos la experiencia y vimos que aún no lo necesitaba. Durante la etapa de Infantil creo que cobra todavía más importancia el juego. Esa fue nuestra actividad extraescolar a partir de entonces: ir al parque por las tardes. Jugaba y se relacionaba con otros niños.

Escuela de Música

Ahora tiene 6 años y cursa primero de Educación Primaria. Ya os he contado algunas veces el gran interés por la música que ha mostrado siempre. Este verano nos dijo que quería apuntarse al Conservatorio de Música para aprender. Pero en el Conservatorio de nuestra ciudad la oferta educativa comienza a partir de los 7 años, así que aún no podía acceder.

Pero entonces conocimos la existencia de una Escuela Municipal de Música, donde sí podía comenzar a partir de los 5 años. Nos informamos, se lo explicamos a nuestro hijo y decidió que quería apuntarse. Desde octubre recibe una hora semanal de Lenguaje Musical y también media hora semanal de un instrumento.

Nosotros queríamos que se apuntara a Guitarra, él tiene una guitarra en casa y pensábamos que era lo que le gustaba. Pero al ofrecerle a él los distintos instrumentos que se podían aprender en la Escuela, él eligió Violín. Nos sorprendió mucho, pero Gordito parecía muy decidido y se mostraba firme en su decisión. Así que, como creemos que es importante respetar sus elecciones, lo apuntamos a clase de violín.

En este mes y medio que lleva acudiendo a la Escuela, la experiencia ha resultado fantástica. Gordito va muy contento, está muy motivado y lo cierto es que está aprendiendo mucho. Cuando sale de clase nos explica todo lo que ha aprendido y se convierte en nuestro “maestro”. Está muy orgulloso de sus avances. El día que tiene clase de música está deseando que llegue el momento de ir.

Ya os iré contando como evoluciona todo.

Escuela Deportiva

En su colegio, por otra parte, por las tardes ha comenzado también un Programa de Escuela Deportiva para los niños de Educación Primaria. Él estuvo de acuerdo en acudir a ellas. C0incide con algunos compañeros de clase y también va muy contento a ellas.

Así que esas son las actividades extraescolares que realiza mi hijo actualmente. En total son 3 horas y media semanales repartidas en 3 días a la semana: lunes, martes y miércoles.

No acaba cansado y nos deja suficiente tiempo libre durante la semana. Así que mientras él se muestre satisfecho y disfrute de las actividades nosotros estamos encantados de que acuda a ellas.

 

¿Qué opinión tenéis sobre este tema? ¿Realizan vuestros hijos alguna actividad extraescolar? Me encantaría saber vuestras opiniones.

 

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4 comentarios en “Extraescolares ¿sí o no? Nuestra experiencia

  1. Yo de cabeza te recomiendo música. Para las actividades físicas, ya tendrá tiempo. Es mi opinión de mami preocupona, que se angustia ante la idea de que se lastime, mi bestia parda, porque no veas si es bruto.

    • La música es su actividad favorita por el momento. Va muy contento y está aprendiendo mucho. Con el deporte por ahora también disfruta pero creo que si tuviera que elegir entre las dos, él también se quedaría con la música. Gracias por comentar! Un beso

  2. Pues mira, el mío comenzó judo a los 5 años y todavía sigue yendo encantado. Va a un gimnasio-club con un montón de peques, se lo toman como un juego y además tienen mucho compañerismo entre todos. Como una gran familia! En verano hacen acampadas y viajes juntos, es genial 😉

    • Que bien que sean como una gran familia, eso es estupendo!! Mi marido practicaba artes marciales y le hacía ilusión que el peque aprendiera. Se lo ofrecimos pero no le llamó la atención. Prefirió la música jeje. Un abrazo y gracias por tu comentario!

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