20 meses

Una cifra redonda. Cada vez más cerca de los dos años y yo aún no me explico cómo el tiempo ha pasado tan rápido. Creo que es algo que nos sucede a todas las madres, desde que llegan nuestros hijos algo hace que las horas y los días vuelen. 
Después de haber estado enfermo el mes pasado con un virus y también molesto con la salida de los colmillos, lo que hizo que estuviera algunas semanas comiendo regular, ahora parece que ha recuperado todo el apetito de golpe, come muy bien. Está practicando con los cubiertos, le gusta mucho comer él sólo con la cuchara y se apaña cada vez mejor, con mucha destreza, aunque a veces vacía el contenido de la cuchara por todo su cuerpo y lo va cogiendo con las manos. Es un poco guarrete, pero muy divertido.
Con la lactancia seguimos igual que los últimos meses, muy enganchado al pecho, lo cierto es que el destete lo veo muy, muy lejano. Cuando tiene ganas de teta, además de pedirla a gritos de «te….ta» empieza a subirme la camiseta y a tirarme del sujetador. No tiene paciencia, como si no hubiera comido en años, aunque sólo haga media hora desde la última toma. En casa no pasa nada, pero a veces me pone en situaciones comprometidas en medio de la calle, porque le cuesta esperar hasta encontrar un sitio donde sentarnos. 
Con el sueño hemos pasado unas semanas muy buenas, con sólo un despertar o dos, incluso una noche durmió del tirón hasta las seis de la mañana, todo un récord. Pero las últimas noches están siendo más agitadas, supongo que el que el calor haya llegado influye mucho, pues Gordito es muy caluroso. A ver cómo pasamos el resto del verano. 
Sigue muy activo, en casa no para de jugar y de ir corriendo de un sitio a otro, tiene una energía desbordante. Le hemos comprado unas ceras de colores y cada vez más le gusta pintar con ellas, no sólo el papel, ya ha dejado su sello de artista en el suelo y en su querida lavadora. Veremos el día que descubra que también pintan en la pared. Tiene una destreza con las manos increíble, ahora le encanta coger dos cosas en cada mano, 2 pelotas, 2 muñecos o lo que encuentre, y la mayoría de las veces consigue ir con sus 4 trofeos corriendo por la casa todo orgulloso.
Con el lenguaje seguimos casi igual, pero cada vez las pocas palabras que pronuncia lo hace con más intención. Seguimos trabajando en este aspecto. Eso sí, ha aprendido a decir «ay» y lo utiliza mucho cuando está cansado y para quejarse de cualquier cosa. Es muy divertido verlo, parece un anciano quejica.
Sigue muy risueño, le encanta reír y que nos riamos con él. Es una maravilla escucharlo y verlo tan feliz. Aunque tiene mucho carácter y genio, cuando no le dejamos hacer algo se enfada y llora como si no hubiera un mañana, incluso intenta golpearse él mismo. Afortunadamente la mayoría de las veces igual de rápido que se enfada se le pasa, pero nos hemos tenido que enfrentar a algún berrinche muy fuerte. El peor hasta ahora fue este fin de semana, íbamos a ver a la familia, paramos en mitad del camino pues quería teta y cuando íbamos a seguir el viaje no quería montarse en la sillita del coche. Tuvimos que sentarlo llorando pues no había manera de convencerlo, mientras él se revolvía y se resistía con todas sus fuerzas. Espero que esta racha pase pronto.
Con sus días difíciles y todo, está siendo una etapa maravillosa, llena de descubrimientos y risas y me hacen sentir tremendamente feliz y afortunada de poder compartir cada momento a su lado.
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17 comentarios en “20 meses

  1. Si es que el tiempo no se dónde se mete, en un abrir y cerrar de ojos pasan los meses y nuestros bebés van dejando de ser bebés… dan ganas de tirarse en marcha porque esto va demasiado rápido. Me he sentido muy identificada con lo de la sillita del coche, hace unas semanas Redondo tuvo una época en la que hacía lo mismo 🙂

  2. Muchas gracias! La verdad es que es muy divertido verlo quejarse, él se da cuenta además de que nos hace gracia y lo hace más para que nos riamos, es un cachondo jeje. Besos!

  3. Demasiado rápido, pronto dejaremos de tener bebés para tener todos unos niños en casa, qué vértigo!Lo de la sillita del coche fue horrible, que mal rato pasamos los tres, afortunadamente no se ha vuelto a repetir y en el viaje de cuenta a casa se sentó sin problemas, cruzaremos los dedos para que no se repita. Un beso!!

  4. Jo hay veces que se ponen a llorar y no hay manera, es verdad que una vez que para porque ha pasado una mosca, por ejemplo y le parece mas interesante que llorar se les olvida por completo y tan felices, pero ese rato… A seguir disfrutando!

  5. Es que son capaces de pasar del llanto más enfurecido a estar riendo como si no pasara nada en un segundo, jeje… Esos ratos son para olvidar!! Que mal se pasa, menos mal que ocurren pocas veces. Besos!

  6. Madre mía 20 meses ya, camino de los dos años!!! Por lo visto el paso del tiempo rápido en las mamás es universal!!! Disfrútalo al máximo y aquí estamos nosotras para no perdernos detalle. Besos

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