Un test de embarazo en familia

Un test de embarazo en familia

Esta semana se han cumplido dos años de este momento que hace unos meses os contaba en el blog. Dos años del test de embarazo que nos confirmó lo que yo ya intuía, que estaba embarazada. La historia de cómo nos enteramos de que Trasto venía de camino.

No sé si a vosotros os ocurre, pero yo recuerdo cada una de estas fechas especiales. Puedo olvidar lo que comí ayer, pero nunca una de estas fechas que marcan un antes y un después en nuestras vidas. Además cuando llega el «aniversario» no puedo evitar que un montón de recuerdos me vengan a la cabeza.

Por ello he decidido actualizar esta entrada. Además muchos de vosotros aún no estabais por aquí. También sucedió una cosa aquel día que cuando escribí este post no os conté. Luces y sombras. La vida misma.

Hoy me sincero con vosotros, porque en la vida no solo ocurren cosas bonitas y también se debe hablar de ello. Y nosotros, de otra cosa no, pero momentos agridulces tenemos unos pocos.

Pero empecemos por el principio.

¿Estaré embarazada?

Sospeche que podía estar embarazada una noche después de cenar.

Yo soy muy golosa, me encanta todo lo que sea dulce: el chocolate, la bollería, las tartas… Me había comprado de postre unas copas de chocolate y nata y aquel día mi marido al terminar la cena me la trajo a la mesa. Al abrirla para comerla de pronto no me apetecía nada. No porque hubiera cenado mucho y no tuviera hambre. E.n cualquier otra ocasión la hubiera disfrutado y devorado en un momento.

No era normal para mi, me la comí, no os voy a engañar, pero es que aún sin ganas hacerle un feo así a una  copa de chocolate que no tenía culpa de nada no me parecía educado ☺️. Pero yo sabía que aquello no era habitual y me hizo pensar que algo ya podía estar cociéndose dentro de mí pues las únicas veces que algo así me había ocurrido, el elegir antes un plato de fruta fresca que una tarta o un dulce había sido durante el embarazo de Gordito.

test de embarazo caducado

Mi marido y yo habíamos planeado el ir en busca del hermanito, era un embarazo buscado y deseado, pero hacía poco tiempo que nos habíamos puesto manos a la obra, así que por otra parte pensaba que aún era pronto. Al empezar la búsqueda tenía la sensación de que el embarazo iba a tardar, no sabía por qué, pero intuía que el bebé se iba a hacer de rogar . No, no podía ser. 

Primeros síntomas de embarazo

Aquella anécdota quedó ahí olvidada, pero cuando ya se acercaba la fecha en que debía venirme la regla un dolor de cabeza empezó a darme la tabarra. Yo sufro de dolores de cabeza de forma habitual, no es algo raro para mí, me duele si estoy muy cansada, nerviosa o si está nublado. De vez en cuando también sufro algunas jaquecas horribles que me dejan en cama e incluso me hacen vomitar. Estas últimas, por fortuna, no son muy frecuentes, pero, vaya, es algo a lo que estoy acostumbrada.

Pero aquel dolor de cabeza era distinto y me empezó  a poner la mosca tras la oreja. ¿Sería aquello un síntoma de embarazo? Llevaba un par de días con aquel dolor, esperaba que se me pasase pero no se iba. Se lo comenté a mi marido y me animó a tomarme alguna pastilla para aliviarme. Entonces le confesé que me daba miedo tomarme ningún medicamento por si estaba embarazada.

Pero no podía seguir así. Si no lo estaba era una tontería seguir sufriendo el dolor, pero no me atrevía a tomarme nada. Si al final el embarazo se confirmaba, como mi instinto parecía decirme, yo, que le doy mil vueltas a las cosas, sabía que me iba a arrepentir de tomarme cualquier medicina. 

No podía seguir con aquella incertidumbre. Mi marido me dijo que me hiciera un test de embarazo y saliéramos de dudas. Así que como la última vez que compramos un test (en el embarazo de Gordito) el farmacéutico nos hizo unas preguntas muy raras, esta vez para evitar situaciones incómodas decidimos pedir el test de embarazo por Amazon

test embarazo caducado

Un test de embarazo caducado

Pero ya estábamos nerviosos por conocer la noticia.

El día siguiente era el día en que tenía que venirme la regla. Quizá aún era pronto y además el test que habíamos pedido por internet aún no había llegado.

Pero aquel farmacéutico preguntón que nos vendió el que usamos para confirmar el embarazo de Gordito nos recomendó uno que estaba en promoción y traía un 2×1. En esa ocasión sólo usamos uno, que fue el que nos dio el positivo de nuestro primer hijo. El otro test quedó sin usar y había estado rondando por casa desde entones.

Evidentemente estaba caducadísimo. Ya habían pasado más de 5 años. Pero allí estaba y resultaba muy tentador usarlo, aunque no confiábamos mucho en el resultado que pudiera dar. De todas maneras no perdíamos nada, era casi como un juego, podíamos probar aquel test de embarazo caducado.  

Así que aquella mañana nos levantamos los tres. Gordito y su papá se sentaron en el sofá a ver dibujos mientras yo fui al baño a usar aquel test «vintage» 😂. Volví con él al salón, sin muchas esperanzas de que el test arrojara algún resultado. Me senté con ellos a esperar a que pasaran los minutos que el test indicaba.

Los minutos más largos

Estaba nerviosa. Al pasar el tiempo le di la vuelta al test. Lo miré, me pareció ver 2 rayas, ¡no puede ser! ¡¡Sí, sí!!! Mira, le dije a mi marido, hay 2 rayas. ¡¡Es positivo!!!! 

test embarazo

Tranquila, mujer, tranquila…, recuerda que el test está caducado. Pero bueno, pensaba, si ha dado positivo es que hay hormona. Un test de embarazo caducado no se va a inventar la hormona del embarazo. Si la ha detectado y se ha marcado, además de forma clara, ¡¡es que estoy embarazada!! 

Por que el test de embarazo llevaba caducado años, pero aunque en la foto no se aprecia con claridad y además es una fotografía reciente (me gusta guardar los test de recuerdo) y ya ha perdido algo de intensidad, las dos rayas se marcaron de manera que no dejaba lugar a dudas. 

Gordito parecía más interesado en ver sus dibujos que en aquel trozo de plástico con rayitas que su madre miraba incrédula todavía. Nos abrazamos los 3, estábamos emocionados.  

Entonces le contamos a Gordito que el motivo de nuestra alegría es que iba a tener un hermano o hermana. Él también se alegró mucho. No hacía más que preguntar que cómo era, cuándo iba a llegar. Le explicamos que estaba en la tripa de mamá y que aún era muy pequeño, como un “puntito”, pero que con cuidados y un poco de suerte crecería y antes de que se diera cuenta estarían jugando juntos. Qué felicidad tan grande sentí en ese momento. 

De todas formas, al día siguiente, cuando llegó el test de Amazon, otra vez juntos en familia, lo hicimos también. No queríamos que el día de mañana aquel bebé llamara cutres a sus padres por haberse enterado de ese modo de  su llegada. Pero sí, volvió a confirmar que ya no éramos tres, ahora éramos tres y un «puntito». 😁

test de embarazo caducado

La vida… y la muerte.

Ese día, con la doble confirmación del embarazo estábamos muy felices. Cuando nos enteramos de que Gordito venía en camino no pudimos guardar el secreto y aquel mismo día dimos la noticia a la familia más cercana. En esta ocasión iba a ser diferente.

Faltaban solo unos días para Semana Santa y esos días los íbamos a pasar en la ciudad donde viven nuestras familias. Así que decidimos no decir nada a nadie por el momento. Nosotros tres disfrutaríamos de la noticia en exclusiva durante unos días. Ya que quedaba poco para ver a la familia, preferimos no decir nada por teléfono y que fuera Gordito el que, en persona, les diera la noticia a los abuelos y titos.

¡Qué emoción! Pasamos la mañana en casa imaginando cómo sería el nuevo miembro que iba a llegar a la familia, haciendo planes, ¡no podíamos dejar de pensar en ello! También Gordito y yo empezamos a pensar en alguna manera especial de dar la noticia a la familia. Teníamos unas ganas locas de contarlo, sobre todo Gordito.

Esto no lo esperábamos

Y en esas estábamos cuando sonó el teléfono móvil de mi marido. Otra noticia, pero esta vez no era esperada. Su padre acababa de fallecer. El mazazo fue enorme. De pronto nuestra alegría se transformó en pena, dolor, nervios… creo que os podéis hacer una idea.

Lo que iba a ser un día de celebración y alegría, acababa de terminar de la forma que menos esperábamos. Ahora teníamos que asumir la noticia, explicarle a Gordito que su abuelo se había ido al cielo, preparar corriendo las maletas para ir al funeral. Os recuerdo que entonces vivíamos en otra provincia diferente a donde residía el resto de nuestra familia. 3 horas en coche nos separaban.

A todo ello se sumaba la preocupación de mi marido por mi estado. Además de todos los sentimientos que se le agolpaban, él estaba preocupado por si aquel disgusto era malo para mi embarazo. Más miedos y más nervios.

Unas horas más tarde por fin llegamos a nuestra ciudad. Durante el viaje en el coche le habíamos explicado a Gordito lo sucedido, y aunque aún era pequeño decía sentir pena por no poder ver más al abuelito. Aquello no hacía más fácil la situación. Era la primera vez que Gordito se enfrentaba a la pérdida de un ser querido, y nunca se está preparado para ello. Mucho menos cuando tienes 4 años y aún no entiendes del todo la vida. Fueron unos momentos difíciles.

Dando la noticia del embarazo en el sitio más inesperado

De pronto todos nuestros planes se habían ido al traste. Yo no quería dar la noticia del embarazo en aquellas circunstancias, no era el momento ni el lugar. Pero también sabíamos que Gordito, con su incontinencia verbal, en cuanto viera a la familia iba a contarles a todos que iba a tener un hermanito.

Así que allí fue, en un tanatorio. Nunca hubiera imaginado ese escenario para anunciar el nuevo embarazo. Cuando uno de los miembros de la familia se acababa de marchar, comunicamos que uno nuevo venía en camino. La alegría y el dolor. La vida y la muerte. La vida misma, llena de luces y sombras, de días buenos y días malos. Sólo que aquel día habían coincidido en fecha.

Sólo se lo dijimos a la familia más cercana, tíos y abuelos de las dos familias. Y así acabó aquel día.

Día de sonrisas y lágrimas.

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10 comentarios en “Un test de embarazo en familia

    • Jaja, es que era «vintage» del todo!! El puntito al final se ha convertido en un Trasto que no para, quién nos lo iba a decir aquel día. Gracias por pasarte y comentar guapa!!

  1. ¡Wolas guapa!
    Gracias por compartir esta experiencia. La verdad que son caprichos del destino que como bien describes muestran las dos caras de una misma moneda.

    Y como he leído por arriba: brutal el trozo del test vintage xD

    Un abrazote bien fuerte.

    • Pues sí, en la vida hay momentos buenos y otros malos. Lo que ocurre es que, en ocasiones, nos sorprenden que coincidan en el mismo día. ¡Pero así es la vida! Un abrazo guapa!!

    • Gracias por tus palabras. Estuvimos llamándole Puntito muchas semanas, hasta que la barriga comenzó a crecer y ya era evidente que allí dentro había algo más grande que un puntito 😂. Un abrazo!!

  2. Uui! Lo siento mucho por lo de tu suegro. Sabes que? Yo también creo en la relación que existe de vida y muerte. Al menos en mi familia y en gente cercana, ha pasado tal cosa. En cuánto alguien fallecía, nos enteramos de un embarazo. En mi caso fue que cuando estaba de #pequeprincess falleció mi abuela 😿 ais.. qué vida ésta 😿

    • Es que no deja de ser ley de vida, unos van y otros vienen. A veces coinciden en el mismo día y entonces es cuando más consciente eres de que esas cosas pueden ocurrir. En fin!! Muchas gracias por comentar! Un beso

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