Un test de embarazo en familia

Un test de embarazo en familia

¿Estaré embarazada?

Sospeche que podía estar embarazada una noche después de cenar. Yo soy muy golosa, me encanta todo lo que sea dulce, el chocolate, la bollería, las tartas… me había comprado de postre unas copas de chocolate y nata y aquel día mi marido al terminar la cena me la trajo a la mesa. Al abrirla para comerla de pronto no me apetecía nada y no porque hubiera cenado mucho y no tuviera hambre, en cualquier otra ocasión la hubiera disfrutado y devorado en un momento. No era normal para mi, me la comí, no os voy a engañar, pero es que aún sin ganas hacerle un feo así a una  copa de chocolate que no tenía culpa de nada no me parecía educado ☺️. Pero yo sabía que aquello no era habitual y me hizo pensar que algo ya podía estar cociéndose dentro de mí pues las únicas veces que algo así me había ocurrido, el elegir antes un plato de fruta fresca que una tarta o un dulce había sido durante el embarazo de Gordito.

Mi marido y yo habíamos planeado el ir en busca del hermanito, era un embarazo buscado y deseado, pero hacía poco tiempo que nos habíamos puesto manos a la obra, así que por otra parte pensaba que aún era pronto. Al empezar la búsqueda tenía la sensación de que el embarazo iba a tardar, no sabía por qué, pero intuía que el bebé se iba a hacer de rogar . No, no podía ser. 

Primeros síntomas de embarazo

Aquella anécdota quedó ahí olvidada, pero cuando ya se acercaba la fecha en que debía venirme la regla un dolor de cabeza empezó a darme la tabarra. Yo sufro de dolores de cabeza de forma habitual, no es algo raro para mi, me duele si estoy muy cansada, nerviosa o si esta nublado y de vez en cuando también sufro algunas jaquecas horribles que me dejan en cama e incluso me hacen vomitar, estas últimas, por fortuna, no son muy frecuentes, pero, vaya, es algo a lo que estoy acostumbrada.

Pero aquel dolor de cabeza era distinto y me empezó  a poner la mosca tras la oreja. ¿Sería aquello un síntoma de embarazo? Llevaba un par de días con aquel dolor, esperaba que se me pasase pero no se iba. Se lo comenté a mi marido y me animó a tomarme alguna pastilla para aliviarme. Entonces le confesé que me daba miedo tomarme ningún medicamento por si estaba embarazada. Pero no podía seguir así, si no lo estaba era una tontería seguir sufriendo el dolor, pero no me atrevía a tomarme nada. Si al final el embarazo se confirmaba, como mi instinto parecía decirme, yo, que le doy mil vueltas a las cosas, sabía que me iba a arrepentir de tomarme cualquier medicina. 

No podía seguir con aquella incertidumbre, mi marido me dijo que me hiciera un test de embarazo y saliéramos de dudas. Así que como la última vez que compramos un test (en el embarazo de Gordito) el farmacéutico nos hizo unas preguntas muy raras, esta vez para evitar situaciones incómodas decidimos pedir el test de embarazo por Amazon

Un test de embarazo caducado

Pero ya estábamos nerviosos por conocer la noticia. El día siguiente era el día en que tenía que venirme la regla. Quizá aún era pronto y además el test que habíamos pedido por internet aún no había llegado. Pero aquel farmacéutico preguntón que nos vendió el que usamos para confirmar el embarazo de Gordito nos recomendó uno que estaba en promoción y traía un 2×1. En esa ocasión sólo usamos uno, que fue el que nos dio el positivo de nuestro primer hijo. El otro test quedó sin usar y había estado rondando por casa desde entones. Evidentemente estaba caducadísimo. Ya habían pasado más de 5 años. Pero allí estaba y resultaba muy tentador usarlo, aunque no confiábamos mucho en el resultado que pudiera dar. De todas maneras no perdíamos nada, era casi como un juego, podíamos probar aquel test caducado.  Así que aquella mañana nos levantamos los tres. Gordito y su papá se sentaron en el sofá a ver dibujos mientras yo fui al baño a usar aquel test “vintage” 😂. Volví con él al salón, sin muchas esperanzas de que el test arrojara algún resultado. Me senté con ellos a esperar a que pasaran los minutos que el test indicaba.

Estaba nerviosa. Al pasar el tiempo le di la vuelta al test, lo miré, me pareció ver 2 rayas, ¡no puede ser! ¡¡Sí, sí!!! Mira, le dije a mi marido, hay 2 rayas. ¡¡Es positivo!!!!  Tranquila, mujer, tranquila…, recuerda que el test está caducado, pero bueno, pensaba, si ha dado positivo es que hay hormona. Un test caducado no se va a inventar la hormona del embarazo, si la ha detectado y se ha marcado, además de forma clara, ¡¡es que estoy embarazada!! Por que el test llevaba caducado años, pero aunque en la foto no se aprecia con claridad y además es una fotografía reciente (me gusta guardar los test de recuerdo) y ya ha perdido algo de intensidad, las dos rayas se marcaron de manera que no dejaba lugar a dudas. 

Gordito parecía más interesado en ver sus dibujos que en aquel trozo de plástico con rayitas que su madre miraba incrédula todavía. Nos abrazamos los 3, estábamos emocionados y entonces le contamos a Gordito que el motivo de nuestra alegría es que iba a tener un hermano o hermana. Él también se alegró mucho, no hacía más que preguntar que cómo era, cuándo iba a llegar. Le explicamos que estaba en la tripa de mamá y que aún era muy pequeño, como un “puntito”, pero que con cuidados y un poco de suerte crecería y antes de que se diera cuenta estarían jugando juntos. Qué felicidad tan grande sentí en ese momento. 

De todas formas cuando llegó el test de Amazon, otra vez juntos en familia, lo hicimos también. No queríamos que el día de mañana aquel bebé llamara cutres a sus padres por haberse enterado de ese modo de  su llegada. Pero sí, volvió a confirmar que ya no éramos tres, ahora éramos tres y un “puntito”. 😁

Y por ahí, ¿hay alguien más que haya usado un test caducado?

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2 comentarios en “Un test de embarazo en familia

    • Jaja, es que era “vintage” del todo!! El puntito al final se ha convertido en un Trasto que no para, quién nos lo iba a decir aquel día. Gracias por pasarte y comentar guapa!!

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