Horror ¡mi hijo se marea en el coche!

Horror ¡mi hijo se marea en el coche!

Nuestra experiencia

Cuando escribí este post Gordito acababa de cumplir 2 años, han pasado desde entonces casi 4 años y la experiencia con el mareo en el coche sigue siendo la misma 🤦‍♀️

Ahora ya no viajamos en coche tanto como lo hacíamos antes pero si el viaje es largo es muy probable que mi hijo acabe encontrándose mal y vomite. Es cierto que ya no ocurre tan frecuentemente como antes. Cuando era más pequeño viajar con Gordito era un auténtico martirio, él lo pasaba muy mal y llegaba a vomitar hasta 4 o 5 veces durante el viaje. Con el paso de los años hemos conseguido controlar los mareos y reducir los vómitos. Si el viaje no es muy largo y los planetas se alinean podemos llegar a hacerlo sin ningún contratiempo, aunque aún no han desaparecido del todo.

Evidentemente, en todo este tiempo hemos probado todos los trucos y consejos habidos y por haber, os comparto lo que hemos hecho nosotros y lo que mejor nos ha funcionado. Antes os dejo con el relato de cómo comenzó todo.

El primer mareo

Pues sí, Gordito ha comenzado a marearse cuando vamos en el coche. Ya os he contado alguna vez que vivimos lejos de nuestra familia, por lo que solemos ir a verlos bastante a menudo y son 3 horas de viaje.

Gordito está acostumbrado a viajar y lo llevaba bastante bien, dormía una parte del viaje y la otra se entretenía con algún juguete o viendo dibujos.

Pero hace unas semanas en un viaje de vuelta a casa empezó a quejarse mientras estábamos en el coche y de pronto comenzó a vomitar. Esa vez lo achacamos a que estaba un poco resfriado y pensamos que quizá los mocos le habían revuelto un poco el estómago. Paramos a que le diera el aire, a limpiar el estropicio y a cambiarle la ropa y seguimos sin más problemas.

Pero la siguiente vez que fuimos al pueblo a ver a los abuelos, cuando ya quedaba poco para llegar volvió a vomitar. Y esta vez ya no estaba resfriado. Así que empezamos a temernos que Gordito se mareaba al viajar.

Busqué información en internet y descubrí que los niños no suelen marearse antes de los dos años, pero que a partir de esa edad la sensibilidad al mareo aumenta. El mareo es más frecuente entre los 2 y los 12 años (los menores de 2 aún tienen el sistema nervioso inmaduro y a partir de los 12 años esta sensación tiende a desaparecer).

Cuando yo era pequeña viajaba mucho con mis padres y la mayoría de recuerdos que tengo de esos viajes en coche son de mi hermana y de mi vomitando y mi madre probando todos los remedios contra el mareo que le decían: llevar un limón en el coche y hacernos olerlo cuando nos empezábamos a encontrar mal, ponernos una aspirina en el ombligo sujetada con una tirita… 😂

Ya era bastante mayorcita cuando dejé de vomitar en cada viaje, aunque aún hoy me ocurre a veces. Ahora que viajo en la parte de atrás del coche con el pequeño si me muevo demasiado, me agacho a recoger algún juguete o leo durante el viaje me empiezo a marear yo también y en más de una ocasión he vomitado. Así que no descarto que en próximos viajes Gordito y yo vomitemos a dúo. Mi marido se va a divertir mucho😉  (actualización: estaba en lo cierto, esto ha llegado a  ocurrir en varias ocasiones 🙈)

Consejos para evitar los mareos

Al principio, como os conté, no sabíamos identificar bien cuando se mareaba, pero desde que fuimos conscientes de lo que ocurría y a lo largo de todo este tiempo ya tenemos un máster en «Identificación de Vómito Inminente»:

  • Gordito, que no se calla ni durmiendo, deja de hablar. Si eso pasa ¡alarma!
  • Empieza a sudar, aunque sea invierno, un sudor frío le cubre la frente.
  • En este punto, ya no hace falta preguntar nada, pero si lo hago «Gordito, ¿estás mareado?», él asiente con la cabeza y yo rauda y veloz sacó nuestro arsenal de bolsas de basura y preparo una junto a él, porque la mayor parte de las veces no encontramos donde parar y el vómito acaba ocurriendo.

Pero existen una serie de consejos para evitar la cinetosis (que es el nombre «técnico»). No sé si se uniría  la casualidad y el crecimiento de mi hijo, pero lo cierto es que a nosotros al menos nos han servido para disminuir la frecuencia e intensidad de los mareos:

  1. Mantener el coche ventilado. No fumar nunca dentro del coche (aunque esto no se debería hacer nunca en presencia de los niños ni aunque éstos no se mareen). Cuando yo noto que Gordito se empieza a encontrar mal bajo un poco su ventanilla y muchas veces el notar algo de viento fresco hace que se le pase el malestar.
  2. Mantener una buena temperatura en el vehículo. Siempre intentamos que no haga ni mucho frío ni mucho calor.
  3. Intentar llevar una conducción suave, sin cambios bruscos de velocidad ni frenazos.
  4. Procurar que haga parte del viaje dormido. Mientras estamos dormidos no nos mareamos. Antes era más fácil cuadrar el viaje con su sueño, pues al ser más pequeño dormía una siesta después de comer y si madrugábamos mucho se dormía también en el coche. Por eso si el viaje era por la mañana nos levantábamos muy temprano y así nos asegurábamos que se quedaba dormido durante el viaje. Si lo hacíamos por la tarde nos íbamos después de comer para que echara su siesta en el coche. Para nosotros era lo más efectivo. Ahora es mayor y no duerme siestas habitualmente pero seguimos haciéndolo así y él, como sabe que así el viaje se le hace más fácil y rápido, cierra los ojos e intenta dormirse.
  5. Procurar que no lleve el estómago vacío. La hipoglucemia (bajada del nivel de azúcar en la sangre) también produce mareo. Por lo que intentamos que siempre haya comido algo antes de viajar. Tampoco mucha cantidad, pues tener el estómago pesado puede ser igual de contraproducente. Nosotros también tratamos que no tome mucho líquido, mejor que coma algo sólido, si bebe mucho antes, sobre todo si lo hace de golpe, ese líquido, más pronto que tarde, acaba en una de nuestras bolsas 🤢
  6. Hacer varias paradas en el camino. De este modo todos descansamos y Gordito puede corretear, jugar y despejarse un poco. Esto es fundamental en nuestros viajes. Cada hora u hora y media procuramos hacer una parada.
  7. Evitar que lea o fije la vista mucho rato en el mismo punto (no le dejamos que juegue con la tablet por ejemplo)
  8. Distraerlo. Contar historias, charlar, cantar…
  9. Existen medicamentos contra el mareo, nosotros no los hemos usado. Mi madre me atiborraba de chicles y pastillas contra el mareo y a mi no me resultaban muy eficaces. Pero a mucha gente les son útiles, consulta con tu pediatra el más adecuado y la dosificación necesaria para tu hijo.
  10. La aspirina que me ponía mi madre en el ombligo o las pulseras que venden contra el mareo no tienen evidencia científica que demuestren su utilidad. Pero tampoco parecen perjudiciales, así que si decides probarlas y no te funcionan sólo habrás perdido dinero. Si te funcionan ¡cuéntame!

De todas formas id siempre preparados por si acaso, en nuestro coche al viajar no faltan las bolsas de basura (son resistentes y no suelen tener agujeros en el fondo como ocurre con las del super 😂), las toallitas húmedas por si hay que limpiar algún estropicio y un par de mudas a mano. Eso y ¡mucha paciencia!

 

¿Vuestros hijos se marean? ¿Qué consejo o remedio os funciona a vosotros?

POST ACTUALIZADO

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15 comentarios en “Horror ¡mi hijo se marea en el coche!

  1. Te decía (que es la segunda vez que mi comentario desaparece) que te compadezco. Alvaro solo ha vomitado una vez y porque estaba malito pero recuerdo los viajes con mi hermana, q se ponía malísima y se negaba a montarse en el coche porque sabia q iba a vomitar.Muchos ánimos y besitos para Gordito

  2. Pobre Gordito! Mucho animo!Nosotros viajamos en la hora de la siesta, con el movimiento del coche, duerme mas rato. Si se despierta, a entretenerlo con dibujos o juguetes.Lo malo soy yo, de pequeña me mareaba y vomitaba, y ahora en la parte de atrás lo paso mal….pero aguantando por llegar a destino cuanto antes 😉

  3. Ay, pobre, lo debe de pasar fatal… pues me alegro de que esos truquillos os vayan ayudando. La verdad es que nosotros de momento no hemos tenido problemas de ese tipo, de momento Redondo nunca se nos ha mareado… en el futuro ya veremos 🙂

  4. A mi me pasa igual, el ir detrás creo que es lo que me hace marear, aunque yo alguna vez no he aguantado hasta el destino jejeje… Vaya dos mareados vamos a ser el peque y yo jeje!! Un beso

  5. Son buenos trucos,pobre Gordito! aunque el viaje se haga mas largo,igual es bueno parar mas veces,a nosotros se nos mareo una vez la peque,pero yo creo que era porque llevaba el estomago casi vacio,y lo poco que tenía lo echo,no se si en el futuro se mareara,ahora no hacemos trayectos largos,pero me apunto esos trucos!Besitos

  6. Sí, antes solíamos hacer el viaje sin parar, ahora paramos al menos una vez para descansar. Aún así en este último viaje ayer no nos ha funcionado ningún truco, paramos 2 veces y aún así el peque acabó vomitando dos veces y yo también!!! Que cruz!! Un beso

  7. Espero que UBMF no se Maree nunca, es tan molesto!! Lo de ir detrás a mi también me hace marear. Ayer acabamos vomitando los 2, no sé que vamos a hacer jejeje… Vaya par!! El pobre Gordito me cogía de la mano fuerte cuando me vio vomitar, es un cielo!! Y luego me tocó a mí hacerlo con él 🙁

  8. Espero que a Iris no le pase, pero en el caso de Gordito ha sido así, nunca se había mareado antes y hemos viajado mucho, pero unas semanas antes de cumplir los 2 años ha sido cuando ha comenzado a hacerlo. Espero que se pase pronto, aunque por ahora seguimos igual. Un beso

  9. Yo misma me mareaba muchísimo… y en mi familia se llevaba mucho eso de ir a pasar el día a pueblos cercanos, lo cual para mí era un horror, 2 horas en coche de ida que me hacían estar todo el día con el cuerpo hecho un trapo (la parte buena es que me quedaba tan fastidiada, que a la vuelta siempre me dormía). Me ha pasado hasta bien mayor, lo que más me lo aliviaba era ir en el asiento delantero (pero los menores de… 12 años es? no pueden), en el asiento de atrás, donde mejor iba era en el centro, pudiendo ver la carretera. Si todo fallaba y venía el mareo, lo mejor era parar, a veces parando el coche y bajándome un rato se me pasaba y no volvía al reiniciar la marcha, si no se puede parar, bajar la ventanilla siempre era un buen plan B. La biodramina cuando fui más mayor estaba en mi casa por todos lados!!

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