La lectura en los niños: su importancia.

La lectura en los niños: su importancia.

Si me seguís en Instagram o en Twitter ya sabéis lo importante que es para mi que mis hijos disfruten con la lectura.

Beneficios de la lectura en los niños

Los libros y el hábito de la lectura sólo reportan beneficios a los niños y los enriquecerá en muchos aspectos.  Veamos algunos de ellos:

Estrecha la relación entre padres e hijos:

Leer un libro a nuestros hijos cuando ellos aún no saben leer nos permite pasar tiempo juntos.

Los quehaceres de la vida cotidiana muchas veces no nos dejan tiempo libre para casi nada, pero parar un momento, coger un libro y sentarnos con nuestro pequeño además de permitirnos desconectar de la vorágine diaria, les brinda a ellos también la oportunidad de contarnos sus cosas y preocupaciones. Es tiempo de calidad que deberíamos procurar siempre a nuestros niños.

Desarrolla su imaginación:

Cuando un niño escucha un cuento leído por sus padres o lee él mismo su cerebro traduce lo que el libro muestra en imágenes, situaciones, lugares, personajes. Se crea su propia imagen mental.

Potencia su creatividad:

También os conté en esta foto de Instagram que a partir del último libro que estamos leyendo, mi hijo mayor, por su propia iniciativa, cogió papel y lápiz y ha empezado a escribir su primer «cuento». Es una manera estupenda de desarrollar su creatividad y de practicar la escritura y todo ha surgido a raíz de leer.

Favorece las habilidades lingüísticas:

A través de la lectura aumentan su vocabulario y aprenden la forma correcta de expresarse. Los niños que leen comenten menos faltas de ortografía que los que no lo hacen.

Favorece la capacidad de concentración así como la atención y la memoria:

Todos estos aspectos son esenciales para sus futuros estudios. Un niño que lee mucho y lee bien tendrá menos dificultades para estudiar.

Aprendizaje de valores:

A través de los libros aprenden valores y conocen personajes con diferentes personalidades lo que les ayuda a empatizar y aprender de las historias.

– Además leer es una actividad divertida con la que gozarán enormemente. Los libros son amigos para toda la vida.

Cómo fomentar el hábito de la lectura en los niños

Aquello que no se conoce no se puede disfrutar. Si queremos que nuestros hijos adquieran el hábito de la lectura deberemos facilitarles la tarea.

Usar libros desde que son pequeños:

No tenemos que esperar a que empiecen a leer para acercarlos a los libros. Hay libros para todas las edades. Desde bebés podemos dejarles que manipulen libros adaptados a su edad y también podemos leerles. Debemos conseguir que reconozcan los libros como algo que está presente siempre en sus vidas.

Dejar libros a su alcance:

Podemos poner sus libros en estanterías o baldas que estén al alcance de sus pequeñas manos y a los que ellos puedan acceder sin peligro. Darle la libertad de poder cogerlos, ojearlos y jugar con ellos cuando les apetezca, creando un pequeño rinconcito de lectura.

Establecer la lectura en su rutina diaria:

Leerles un cuento antes de ir a dormir, ojear un libro antes de ir a cenar… Buscar el momento del día más adecuado para ambos y compartirlo.

Dar ejemplo:

Si los niños nos ven leer y  nos ven disfrutar con los libros ellos también querrán hacerlo.

Visitar con ellos bibliotecas y librerías:

Ver la cantidad de libros diferentes que existen los motivará a querer descubrirlos. Además en muchas de ellas se realizan actividades divertidas para los niños tales como Cuentacuentos. Acudir a ellas es una forma más de fomentar el hábito de leer y de descubrirles lo entretenido que puede resultar hacerlo.

 

Nuestra experiencia

Pequeños lectores

Yo de pequeña era una gran lectora. Siempre había muchos libros en casa y yo recuerdo disfrutar leyendo uno tras otro. Me encantaba hacerlo y me gustaba recibirlos como regalo. Los libros estaban en muchas de las cartas que escribí a los Reyes Magos.

Es cierto que de mayor, los estudios y luego los niños me han ido apartando un poco de ese hábito, pero uno de mis propósitos de cara al nuevo año será leer más (y no sólo lecturas infantiles 😉).

Asi que uno de mis deseos cuando nació mi primer hijo era compartir esta afición con él. Uno de los primeros regalos que recibió al nacer fue una colección de libros infantiles.

Cuando era bebé su padre y yo  le mostrabamos  los libros y juntos veíamos las ilustraciones y le iba explicábamos  lo que se mostraba en ellas. Al principio es lógico que no muestren demasiado interés, Gordito veía los dibujos con nosotros pero luego se mostraba más interesado en arrancar las páginas y comérselas que en la historia 😅.

Pero poco a poco fue mostrando una mayor disposición y ya disfrutaba mientras le leíamos los cuentos. Ya desde bien pequeño mostraba sus gustos, había cuentos de los que ni siquiera quería conocer el final y otros que teníamos que leer una y otra vez. Es importante también respetar siempre sus elecciones.

Nuestro momento

Así hemos estado hasta que ha comenzado a leer. Desde ese momento ha mostrado todavía más interés por los libros.

Ahora nuestro momento de lectura es después de cenar y antes de ir a la cama. Cuando termina la cena, apagamos la tele, nos sentamos cómodos en el sofá y cogemos el libro que estemos leyendo. Ahora ya no soy yo la única que lee, él lo hace conmigo. Normalmente él lee una página y yo la siguiente.

También aprovecho para hacerle preguntas sobre lo que hemos leído el día anterior, así compruebo su comprensión lectora. Leemos un rato, comentamos lo que hemos leído y ya comenzamos la rutina de cepillado de dientes, pijama y a dormir.

Lo hacemos todos los días, si algún día estoy liada con otra cosa él mismo me lo recuerda. «¿Cuándo leemos, mami?». Si el bebé me reclama es su papá el que lee con él. No fallamos a nuestra cita con los libros, es nuestro momento. Además a Gordito, que es puro nervio, le sirve ese rato para relajarse e irse a la cama más tranquilo.

Ya hemos leído todos los libros que tenemos en casa. Incluso libros de cuando yo era pequeña que he podido rescatar de casa del abuelo. Ahora nuestras lecturas las cogemos prestadas de la Biblioteca Municipal.

Imagino que llegará el día en que Gordito disfrute de leer en solitario. Pero mientras ese momento llega yo estoy encantada de compartir la lectura con él.

Mi hijo pequeño, que acaba de cumplir 10 meses  aún parece más interesado en chupetearlos que en otra cosa. Pero quiero comenzar a enseñarle libros también. Aunque él está acostumbrado a vernos leer a su hermano y a mi, así que espero que acabe disfrutando de la lectura tanto como nosotros.

 

¿Les gustan los libros a vuestros hijos? ¿Cómo lo hacéis?

 

 

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